VERIFICACIÓN CIENTÍFICA DEL MÉTODO DE LA OVULACIÓN POR LA DOCTORA RUTH S TAYLOR





Dra. Ruth S. Taylor
Grado Académico M.D.
Directora Médica
Planificación Familiar Natural
Hospital St. Francis, Wichita, Kansas
(Retirada)
Jefe de la Sección de Citogenética
Hospital St. Francis, Wichita, Kansas
Citopatóloga, Hospital St. Francis,
Wichita, Kansas
Directora Médica y Directora
de Programas, Hospital
St. Francis, Escuela de
Citotecnología,
Wichita, Kansas

COMPOSICIÓN DEL CICLO MENSTRUAL

La composición de los distintos procesos que integran el ciclo menstrual de la mujer se asemeja a la partitura musical de una orquesta sinfónica. Recordemos que cada línea de la partitura de una orquesta representa la parte que ha de tocar cada instrumento, y al interpretar cada instrumento el papel que tiene asignado, la ejecución es armoniosa. Así es también el ciclo menstrual.

CICLO OVÁRICO

La ovulación es el acontecimiento primordial del ciclo menstrual y constituye una función del ovario. Todos los procesos menstruales están basados en este hecho maravilloso, que indica la época óptima para lograr el embarazo. Contrario a la afirmación de algunos libros de texto de que la ovulación ocurre el decimocuarto día del ciclo, la ovulación realmente tiene lugar aproximadamente catorce días antes de la siguiente menstruación, independiente de la longitud del ciclo.

HORMONAS OVÁRICAS Y DE LA HIPÓFISIS

La ovulación es sincronizada por el hipotálamo del cerebro por medio de las hormonas de la hipófisis, hormona folículo estimulante (FSH) y hormona luteinizante (LH), y las hormonas ováricas estrógeno y progesterona. Estas cuatro hormonas se intercambian, en una ocasión combinada, una serie de alzas y bajas, a fin de asegurar la adecuada estimulación para que el óvulo abandone su hogar familiar y sea atrapado por la trompa de Falopio, permanecerá en espera de su conquistador. La interacción de estas hormonas asegura que el evento ovulatorio no se vuelva a repetir en el mismo ciclo. Esto se logra mediante mecanismos de retroalimentación, haciendo que los estrógenos ováricos alcancen un nivel máximo y se precipiten abruptamente, dando lugar a que la hormona LH se descargue y que choque como un timbal activando la erupción del óvulo fuera del folículo 16 horas más tarde.

TEMPERATURA BASAL DEL CUERPO (TBC)


Debido al comportamiento de la progesterona, que aumenta rápidamente en el cuerpo lúteo después de la ovulación, la temperatura basal del cuerpo (TBC) también se eleva después de la ovulación, indicando un leve incremento del metabolismo y proporcionando un medio ambiente con más calor para el desarrollo de la nueva vida en caso de lograrse el embarazo.

ÍNDICE CARIOPICNÓTICO DE LAS CÉLULAS VAGINALES (ICP)

También el revestimiento vaginal tiene una función en esta renovación menstrual cíclica, haciéndose grueso, lozano y más protector al aproximarse la ovulación, en respuesta al estímulo de los estrógenos, que por sí solos pueden producir la maduración de las células epiteliales vaginales. Determinando la relación entre formas celulares maduras e inmaduras en cultivos vaginales por medio de un microscopio, es posible identificar esta maduración mediante lo que se conoce como el Índice Cariopicnótico (ICP). El valor máximo del ICP refleja el valor máximo del estrógeno en la época próxima a la ovulación.

LEUCOCITOS (GLÓBULOS BLANCOS)

Los leucocitos o glóbulos blancos son habitantes usuales del tracto cervico-vaginal como parte del mecanismo de defensa del cuerpo para destruir cuerpos extraños por los leucocitos, que los devoran al instante. Es interesante observar que los leucocitos prácticamente desaparecen en el flujo mucoso cervical y en la vagina cuando se aproxima la ovulación (otra de las funciones del epitelio vaginal maduro). Por consiguiente, durante esta etapa crítica hay mayores probabilidades de que sobrevivan más espermatozoides para llegar al óvulo por medio de la trompa de Falopio.

FLUJO MUCOSO CERVICAL

Sin lugar a dudas, la mayor ayuda prestada a los espermatozoides durante su largo, arduo y azaroso viaje la proporciona el flujo mucoso cervical, cuya función es actuar a manera de válvula biológica, que facilita el paso, alimenta, almacena y deja salir a los espermatozoides más aptos cuando su objetivo, que es el óvulo, está listo y esperando ser conquistado. En otras etapas del ciclo menstrual, el flujo mucoso, que ha cambiado debido a la secreción de progesterona o antes de la estimulación del estrógeno, bloquea en forma eficaz la entrada al cérviz contra el paso de los espermatozoides. Las mujeres que usan el Método de la Ovulación pueden identificar con exactitud su fase fértil. El signo de la Cúspide del flujo mucoso definido por las reglas del Método de la Ovulación no es superado por ninguno de los otros indicadores de la ovulación antes mencionados: Hormonas hipofisarias, TBC o ICP.

RESUMEN

El espectacular y complejo poema sinfónico que representa la fertilidad de la mujer, formado por los componentes del ciclo menstrual, funciona normalmente en la mayoría de las mujeres, con los cuidados apropiados. Sin embargo, muchas cosas pueden perjudicar la fertilidad, y en la sociedad de hoy en día se da con demasiada frecuencia el caso opuesto; es decir, que las funciones menstruales de muchas mujeres han sido dañadas, muchas veces permanentemente, por enfermedades de transmisión sexual, drogas, dispositivos y procedimientos quirúrgicos de esterilización. El precioso don de la fertilidad, es decir, la capacidad de hombres y mujeres para dar vida a una nueva persona humana de igual valor a ellos mismos, puede apreciarse mejor mediante la cooperación con los procesos naturales de su fisiología reproductiva. La Planificación Familiar Natural ofrece esta valiosa oportunidad.